Esta modalidad contractual, que fue creada por la reforma laboral de 2.012, es un tipo de contrato indefinido que pueden celebrar las empresas de menos de 50 trabajadores.

No obstante, las empresas que hayan realizado despidos improcedentes en los 6 meses anteriores a la contratación, no podrán celebrar este tipo de contrato para la cobertura de puestos de trabajo del mismo grupo profesional que el de los afectados por dichas extinciones.

Este tipo de contrato va ligado con una serie de incentivos, en forma de bonificaciones y deducciones fiscales, siendo uno de sus puntos característicos el llevar aparejado un periodo de prueba de un año.

Inicialmente, dicho periodo de prueba fue muy discutido y diversas sentencias de los Juzgados de lo Social entendieron que no era válido.

Concretamente, el Juzgado Social nº 2 de Barcelona entendió que el mismo era contrario a la Carta Social Europea.

Pese a ello, dicho periodo de prueba ha sido avalado por el Tribunal Constitucional (STC 119/2014), que sostiene que se trata de una medida legislativa coyuntural adoptada en un contexto de grave crisis económica con una elevada tasa de desempleo y atiende a la legítima finalidad de potenciar la iniciativa empresarial.

Por su parte, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se ha declarado incompetente para responder a la cuestión planteada por el Tribubal Superior de Justicia de Madrid sobre la acomodación del periodo de prueba de este contrato al Derecho Comunitario, por entender que dichas cuestiones no se encuentran comprendidas en el ámbito de aplicación del Derecho Comunitario.

Inicialmente, cuando se aprobó la Ley 3/2012, dicho contrato tan solo se podía celebrar por tiempo completo, pero con posterioridad se ha permitido que se utilice esta modalidad para contratos con jornadas a tiempo parcial.

La ley prevé la posibilidad de compatibilizar el contrato de apoyo de los emprendedores con la percepción de un 25 % de la prestación por desempleo pendiente.

Asimismo, se establecen las siguientes bonificaciones por la contratación de desempleados mediante este contrato de trabajo:

  • Jóvenes de 16 a 30 años: 83,33 euros mensuales el primer año, 91,67 euros mensuales el segundo y 100 euros mensuales el tercero. Cuando se realice la contratación con mujeres en ocupaciones  en las que estén infra-representadas, la bonificación se incrementará en 8,33 euros mensuales adicionales.
  • Mayores de 45 años: 108,33 euros mensuales durante 3 años o 125 euros mensuales si se trata de mujeres en ocupaciones en las que estén infra-representadas.

Además también se prevén las siguientes deducciones fiscales a practicar en el impuesto de sociedades:

  • 3.000 € por el primer contrato a través de esta modalidad contractual.
  • 50% del importe pendiente de percibir por prestación por desempleo o de 12 mensualidades de prestación, cuando se contrate a personas que hubieran percibido prestaciones por desempleo en los 3 meses anteriores a la contratación y suponga un incremento de plantilla media total en relación con los 12 meses anteriores a la contratación. Para la aplicación de dicha deducción se requerirá el mantenimiento del contrato y del nivel de empleo durante 3 años.

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